Un paciente que no llega deja un hueco que ya no se recupera. Ese espacio estaba apartado para él, nadie más lo pudo ocupar, y usted ya estaba ahí esperando.
Por qué no llegan
Casi nunca es falta de interés. Se les empalmó algo, se les olvidó, o ya no recuerdan bien el día y les da pena preguntar. Por eso la mayoría de las faltas se arreglan con un aviso a tiempo y no con regaños ni con cobrar la cita.
Lo que sí funciona
1. Un aviso el día anterior
Por WhatsApp, que es donde sí lo van a leer. Con su nombre, el día y la hora, y el nombre del consultorio. Lo difícil no es el mensaje, es que salga todos los días aunque usted ande lleno.
2. Pedirles que contesten
Un "confírmeme con un sí" convierte el aviso en un compromiso. Y el que no contesta le está avisando algo con tiempo suficiente para mover esa cita.
3. Tener a quién ofrecerle el lugar
Cuando alguien cancela, el hueco solo se llena si usted sabe a quién llamar. Una lista de los que querían entrar antes, o de los que tienen tratamiento a medias, vale más que cualquier recordatorio.
Lo que no le vamos a prometer
No hay un porcentaje mágico. Depende de su consultorio, de sus pacientes y de qué tan seguido lo haga. Lo que sí puede medir es concreto: cuántas faltas tuvo este mes y cuántas el siguiente. Si baja aunque sea una por semana, ya se pagó solo.
El tiempo que se lleva hacerlo a mano
Si mañana tiene 12 pacientes y le escribe a cada uno buscando su número y redactando el mensaje, se le van entre 20 y 30 minutos. Todos los días. Esa es la parte que conviene quitarse de encima, no el aviso en sí.
En DocFácil el día anterior le aparece la lista de quienes vienen mañana, cada uno con su mensaje ya escrito. Usted le da enviar desde su propio WhatsApp, sin pagar mensajes. El plan Free es gratis de por vida y no pide tarjeta.
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